Pega mucho, porque a todos nos gusta el béisbol, vamos a compartir este articulo y una entrevista sobre la película en nuestro primer blog.
La cinta,
dirigida por Luis Carlos Hueck, es la que ha generado mayor éxito en taquilla
en la historia del cine venezolano, según anunció en su cuenta de Twitter, Juan
Carlos Lossada, quien es el presidente del CNAC (Centro Nacional Autónomo de
Cinematografía).
“Papita,
maní, tostón” es una comedia romántica que cuenta la historia de un caraquista
acérrimo y una magallanera hasta la médula. Juliette Pardau y Jean Pierre
Agostini son los protagonistas de esta historia que, hasta el fin de semana
pasado, acumuló más de 1.350.000 entradas vendidas.
En un país
donde, además de la situación política, el único tema constante es el béisbol
y, contando éste con una fanaticada tan grande, no es sorpresa que haya
arrojado una cifra tan alta en taquilla.
La película
le ganó a producciones como Homicidio Culposo, de César
Bolívar y es la segunda comedia, después de Er Conde Jones, en
figurar en esa lista dominada por películas de acción policial.
Con 1.350.000
visitas en los cines a nivel nacional, la comedia romántica entre un caraquista
y una magallanera se ha convertido en la película venezolana más vista desde Homicidio Culposo, la
película de César Bolívar estrenada en 1984 y de Macu, la mujer del policía,
dirigida por la sueco-venezolana Solveig Hoogesteijn en 1987.
Para
el año pasado, se creía que La casa del fin de los tiempos iba a romper el récord de visitas pero
ésta, ahora a diferencia de Papita, Maní, solo llegó a más de 500.000 visitas.
Igual con la galardonada al Goya, Azul y no tan rosa, recibió alrededor de
600.000 visitas.
Todos
estos datos, la bonanza del cine venezolano y el nuevo interés de un público
que empieza a tener nuevas opciones de entretenimiento, han dado pie a este
director a ir un poco más allá de lo que se ha visto en las salas venezolanas:
una secuela a su ópera prima. Todos los actores están anotados en este nuevo
proyecto y se está fraguando la lluvia de ideas para continuar las historias
que se desarrollan dentro de un estadio y en la espera del próximo inning. Se espera para
el 2016.
¿Quién
hubiera imaginado hace un par de años un proyecto así y una secuela en el cine
venezolano?
Fotos y texto por Pablo Luís Duarte Borges- @pabludu
Juliette
Pardau es conocida por su trabajo en las pantallas de la televisión venezolana,
por su paso por las tablas y su llamado al amanecer en su programa de radio.
Ahora la actriz incursiona en el cine en el retrato de la rivalidad deportiva
más importante del país, el encuentro de Navegantes de Magallanes y los Leones
de Caracas, en la cinta Papita, maní, tostón.
La
versión actualizada del clásico de William Shakespeare Romeo y Julieta se
coloca su uniforme de beisbol en la nueva apuesta del cine venezolano, de
parte del director Luis Carlos Hueck, y protagonizada por Pardau y Jean Pierre
Agostini.
¿Cómo
fue la experiencia en la película?
Súper,
porque para el actor siempre cada proyecto tiene su encanto. En mi caso, es la
primera película en la que participo y además con la responsabilidad y el gusto
de interpretar el rol protagónico. Es un compromiso porque yo siento que hay un
equipo que me respalda, y al que yo tengo que responderle y darle la talla. En
ese sentido creo que cubrimos y cumplimos las expectativas, la pasamos genial.
Pero ahora viene la parte más dura, el estreno. Allí es donde la gente va a
criticar o alabar tu trabajo.
¿Cómo
llegas a “Papita, maní, tostón”?
Llegué
por accidente. Suena a cliché, pero fue de esas cosas maravillosas que pasan.
Realmente no la busqué, y de hecho Luis Carlos Hueck estuvo sin saber de mí
después del casting como mes y medio. Yo asumía que no había quedado. Además
este medio parece muy amplio, pero realmente somos pocos y todo se sabe. Ya yo
había escuchado a muchas actrices decir que tenían mucho chance y yo pensé que
conmigo no iba a pasar nada. Al pasar el tiempo vi un par de llamadas perdidas
de Luis Carlos y asumí que era para avisarme cordialmente que no era yo la que
quedó en la películaM; hasta que Miguel Ferrari me dice un día que me está
buscando Luis Carlos porque yo era la elegida para interpretar a Julissa.
Cuando lo llamé estaba todo listo para comenzar los ensayos.
¿Te
gustó el proyecto desde el principio?
Cuando
lo leí me dije: “me encantaría hacer esto”; sobre todo porque yo soy una
fanática del género de la comedia romántica, toda mi vida he visto esas
películas y siempre pensé que me gustaría hacer algo como esto, en mi país o
cualquier país de Latinoamérica o el mundo. Y me di cuenta que Papita… es
la puerta para entrar en este mundo, vamos a ver qué tal lo recibe la gente,
porque la comedia es un genero bien difícil.
Es
una película muy complicada, están retratando el llamado “deporte nacional”
Sí,
claro, ese fue uno de los grandes retos para mí al interpretar este
personaje. Yo soy venezolana 300 %, pero una de las cosas que no tengo o
que no tenía, porque ahora lo estoy sintiendo más, era la pasión por el
béisbol. Por eso cuando leí el guión decidí que tenía que empezar a leer sobre
el tema. Y dicho y hecho, cuando me dijeron “eres tú” (la protagonista), como
dicen en criollo, me metí un puñal para trasmitir esa cosa pasional de los
fanáticos del beisbol. Fui por primera vez a un estadio de béisbol, me enteré
que tiene un presidente, un manager, entendí una cantidad de cosas que no
manejaba.
La
mayoría de los venezolanos ha ido a un juego de béisbol, o por lo menos ha
visto uno, la clave es reflejar eso
Claro.
Además lo bonito de la película es que aunque la pareja protagónica se mueve
entre Caracas y Magallanes, todos los equipos tienen su representación dentro
de la trama. Está el de las Águilas del Zulia, el de los Cardenales de Lara…
todos van a tener su representante dentro de la historia. Entonces es chévere,
porque no se reduce a los eternos rivales; y no tienes que ser fanático del
béisbol para verla, es una historia de amor, es para toda la familia.
¿Quién
te asesoró para entender el juego?
Un
poco del maravilloso mundo de Google, y mucho de nuestro director Luis Carlos,
que además fue una persona súper abierta a cualquier propuesta y a cualquier
planteamiento de los actores. Es de estos directores maravillosos que se
sientan contigo, te escuchan e intentan por lo menos llegar a un acuerdo o
punto medio si no le convence del todo tu propuesta. Eso fue un trabajo
de mesa bien interesante, sobre todo para una persona como yo que no se había
acercado tan en profundidad al tema del béisbol.
Es
posible que todos en “Papita, maní, tostón” estén iniciándose en el séptimo
arte
Sí,
ese fue un proceso muy lindo porque todos tenemos la ilusión de nuestra primera
vez, para todos significa enfrentarnos a un monstruo como lo es el cine y la
crítica del público, que sabemos es duro y muy honesto. Luego la ilusión
de los resultados que esto va a traer, siempre quieres que ocurra lo mejor para
todos en su carrera.
¿Cómo
hicieron para grabar las escenas en los partidos?
Fuimos
a un Caracas Magallanes, se nos permitió grabar algunas cosas del juego en sí,
y otros planitos de nuestras reacciones. Yo la pasé genial, además me dijeron
los que tienen más tiempo de fanáticos que yo que fui a un gran juego, a un
estadio bien animado. Además fue un juego súper interesante, porque estuvo bien
parejo de principio a fin.
¿Ya
viste la película?
Luis
Carlos no quiere que veamos la película. Yo no sé si Jean Pierre la ha visto,
pero yo no. Le pedí, caí de rodillas que me mostrara alguna secuencia, algún
clip de la película y terminó mostrándome dos cositas muy puntuales, pero no
tengo mayor información. La veré en el estreno con todos.
¿Cómo
haces para lidiar con el rol de actriz de cine, televisión, teatro, locutora?
Me
faltan horas del día. Yo creo que cuando uno trabaja en lo que le gusta todo
fluye y confabula para que todo salga bien. Yo he tratado de darle el mayor
respeto a todas las cosas que yo hago, y con esto me refiero a cumplir, en la
medida de lo posible, con todas las responsabilidades de los papeles que
desempeño.Por supuesto en algún momento la agenda se complica, pero uno trata
de desenvolverse de la mejor manera. En mi caso, lo único que se ha visto
complicado, es lidiar con el programa de radio, con las grabaciones de la
novela y ahora las pautas de la promoción de la película.
¿Qué
planes tienes a futuro? ¿Piensas en el cine?
Sí,
a mi me encantaría seguir haciendo cine. La experiencia de esta película me
hizo pensar en que este es el lugar del actor, es el sitio donde se respetan
más los procesos. El teatro tiene un poco de eso también, pero creo que el cine
es el ecosistema del actor. Igual creo que todos los medios son un aprendizaje.
No critico para nada a la telenovela venezolana, tengo mucho que agradecerle,
te da un training muy particular, pero luego de la experiencia en el film
siento que quiero hacer mucho cine en la vida, y que esta película sea el
inicio de una carrera extensa en este medio.
No
solo es caer en el cliché como dices de apoyar al cine venezolano, es apostar
también por buenas ideas
Sí,
yo creo que el cine venezolano ha perdido el miedo y la gente está apostando
por las nuevas y buenas ideas y la consecuencia ha sido que las últimas
películas han sido muy exitosas. El cine merece que lo apoyemos porque es un
cine de calidad. Se están corrigiendo errores que se cometieron durante muchos
años y, sobre todo, nos estamos atreviendo.
También
se está apostando por nuevos actores
Es
que eso pasa en todo. Hay un poquito de: “no me arriesgo porque aquí estoy
seguro”, entonces no salgo de mi zona de confort. Creo que eso también está
cambiando y por eso hay tantas caras nuevas.
¿Qué
tan diferente es el proceso para el actor en el cine, la televisión y el
teatro?
Yo
creo que el cine y el teatro, por la forma en que se realizan, le dan al actor
más tiempo y este se traduce en mejores procesos. No obstante, como te decía,
la televisión es una escuela que yo le recomiendo a cualquier actor, porque te
enseña a trabajar la inmediatez de las emociones, que es dificilísimo. En
televisión tienes entre 30 a 40 escenas en un día, en cine tiene 3 o 4 cuando
mucho.
¿Cómo
es tu día a día? sin contar con todo este proceso de la promoción de la
película
Normalmente
tengo mi programa de 6 a 9 de la mañana. Cuando hay telenovela, salgo
directamente a grabar; incluso he tenido que irme a mitad de programa en
algunos momentos. En la tarde alguna diligencia que tenga que hacer, si la
tengo libre claro. Llego en la noche a mi casa, y leo, escucho música, veo
televisión, veo la telenovela que hago, me gusta verme. Yo respeto a los
actores que hacen novelas y no las ven, a mí me gusta verlas. Aunque me critico
muchísimo, me gusta verlas para eso, así veo la reacción de la gente que la ve
conmigo, chequeo las redes sociales, que es fantástico porque la gente te
escribe.
Luego
de aprender más del juego, de vivir el proceso de la película, ¿cuál es el equipo
que te gusta más del béisbol?
Yo
toda mi vida apoyé, aunque no era fanática empedernida y conocedora del tema, a
los Tiburones de la Güaira, porque soy de Carayaca. Por supuesto que “Papita”
significó que me acercara mucho a los Navegantes del Magallanes, y que tenga mi
corazón dividido entre ellos y los Tiburones. Pero creo que en esencia soy de
los Tiburones, es de dónde vengo, donde me crié y lo que vi durante mi
infancia.

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